Para algunos Dios es:
Una teoría más sobre el inicio del mundo, un nombre, su grito de guerra cuando tienen un orgasmo, su grito de clamor cuando tienen algún problema, el que debe contestar el por qué de las injusticias que nos atañen, el que es bueno en las buenas, y el que se ha olvidado de nosotros en las malas, el cuestionable, el único, el que conviene tener de buenas "por si acaso" existe, el que creó el mundo, la idea que llena el vacio humano de creer en algo superior, una religión, un desgraciado que permite que el mundo este como este, una mentira, un invento de algunos imbéciles, una hermosa historia contada en un libro, es mujer, es hombre, es andrógino, inquisitivo, culpable, acusador y acusado, es un traje a la medida que se pone y se quita según la conveniencia, una excusa para señalar, para mentir, para robar, para matar, para levantar guerras, es el ser al que se cobijan cuando tienen pena, dolor y llanto, y cuando la felicidad los embriaga, como todo buen borracho, dejan lo que realmente importa a un lado, es "Dios mio" cuando se ajusta a mis principios, pero es Dios de aquellos si pretende ajustarme a los suyos, es "Dios mio" siempre y cuando no existan leyes ni normas que excedan mis limites. Para otros es homosexual, carismatico, libertino, hedonista si se quiere, es bueno y es malo, es puro, es amor, es mentira, es dolor. Pero para mi, Dios es la mano que me levantó cuando el mundo me dió la espalda y la mano que me reprendío cuando yo le dí la espalda al mundo. El me hizo entender que de nada sirve tener un conocimiento si no se practica, y que si se quiere un mundo mejor dos cosas hay que hacer:
La primera:
Convertirse y dar para el mundo lo que uno espera.
La segunda:
Amar por encima de todo y con humildad.
Principios que hasta un ateo podría practicar perfectamente.
No soy quien para teorizarlo, pero si puedo decir lo que él ha hecho por mi.
Para algunos Dios es todo, para otros Dios es algo, para unos cuantos Dios es importante siempre y cuando no abuse de la individualidad, para muchos Dios es nada.
Iv Molina.
Leer para conocer, conocer para entender, entender para razonar, razonar para concluir, concluir para ver, ver para creer y creer para dejar saber... Entre lo sacro y lo mundano andamos caminando pequeñas piezas de un engranaje perfecto, soñando con un cielo clavados en este suelo porque es más sencillo esperar que levantar vuelo, es más sencillo reclamar que simplemente actuar, es hora de hacer lo que tanto añoramos (algunos) "EL BIEN", es hora de escuchar, de dar, de sembrar; y no sería mala idea empezar con un tentempié para el espíritu: "Lo que entra en la boca no contamina al hombre; si no lo que sale de la boca, esto contamina al hombre... lo que sale de la boca viene del corazón" Mat.15:10-18