1. Después de rozar mis labios contra la tierra,
en el piso me gire para respirar en tranquilidad
y en tranquilidad respire
cuando vi la luz de tu rostro brillar
2. ¿Y quién puede verte? dirán los incrédulos, pero mi corazón
siempre rebelde y altivo, impaciente y alocado, logró verte
cuando cayó quebrantado y humillado.
3. ¿Y quién te conoce? dirán los incrédulos, el que gime de llanto,
el que mal ha obrado pero en su corazón persiste tu llamado,
de tal manera que ha descubierto sus errores y sus pecados.
4. He conseguido entendimiento en mi dolor, sabiduría en mis pecados,
porque la carne se me ha levantado y solo en tu favor he comprendido tu amor.
5. ¿Y quién sabe quién eres tú? dirán los incrédulos, el que ha enderezado
sus caminos y ha visto milagros, ha visto misericordia de ti con respuestas tangibles en el diario vivir.
7. Privilegios le has dado a mi corazón, a mi alma, a mi espíritu, a mi intelecto,
has adornado mí día a día con tesoros que ni yo veía, que ni yo entendía,
ahora veo a tu cielo, morada inmensa de paz y pongo mi corazón como templo para escudriñar en tus secretos.
8. Nada me ha faltado en los días de mis mayores vanidades, grande ha sido la bendición de mi vida, porque hasta en el quebrantamiento de mi ser, de mi alma, de mi espíritu, de gran fuerza me dotaste para levantarme.
9. En silencio te grite y me respondiste, desde mucho antes me diste lo necesario, capacidades y dones, arrepentida lloré sin comprender lo que sucedía.
10. Porque nada me ha faltado y nada me faltará, porque aún perdida en el camino, siempre anduve en las vías que me llevan a ti, desde lo lejos me observabas y aún en mi afán e imprudencia no me abandonaste.
11. Eternamente agradecida mi Dios, gracias, porque siempre has estado, aún y cuando yo te he fallado.
Iv Molina
Leer para conocer, conocer para entender, entender para razonar, razonar para concluir, concluir para ver, ver para creer y creer para dejar saber... Entre lo sacro y lo mundano andamos caminando pequeñas piezas de un engranaje perfecto, soñando con un cielo clavados en este suelo porque es más sencillo esperar que levantar vuelo, es más sencillo reclamar que simplemente actuar, es hora de hacer lo que tanto añoramos (algunos) "EL BIEN", es hora de escuchar, de dar, de sembrar; y no sería mala idea empezar con un tentempié para el espíritu: "Lo que entra en la boca no contamina al hombre; si no lo que sale de la boca, esto contamina al hombre... lo que sale de la boca viene del corazón" Mat.15:10-18
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