EPIFANÍA 1
Sobre el querer, el desear y el necesitar
"A veces lo que queremos no es lo que necesitamos, Dios me ha enseñado eso.
Resulta que a veces lo que queremos nos hará más daño o simplemente "eso" que se quiere necesita de un preludio poco agradable si lo analizamos friamente, así como estar delgado cuando se es terriblemente gordo, sufrimos viendonos al espejo pero sufrimos más cuando hacemos una proyección al futuro de el "cómo" voy a lograr adelgazar, nos fastidia y preferimos quedarnos con el deseo y la coexistencia del mismo con la frustración que como resultado fatal nos deja el amargo sabor de la inutilidad. No se puede obtener nada en esta vida si no se esta preparado y listo para recibirlo, ahí recide el gran error, queremos, deseamos, nos frustramos, y se nos olvida el gran detalle de PREPARARNOS, nadie que pretenda pasar un exámen va al mismo sin estudiar. Dios conoce nuestras necesidades mejor que nosotros mismos, usualmente oramos pidiendo en función de nuestro querer y desear muchas veces confundiendolo con necesidades de vida y así se nos desvía la atención de preguntarnos qué es lo realmente fundamental en esta vida, en nuestra vida. Tenemos el gran defecto de una vista lineal y se nos olvida lo periférico, que hay que observar y meditar cuidadosamente, hacer una suerte de diagrama de flujo. Todos queremos dinero y vemos linealmente a eso, sin embargo pocas veces nos sentamos a ver que bases y cosas tenemos para llegar a ese punto.
Muchas veces antes de pedir algo a Dios es importante (según mi humilde experiencia) preguntarse hasta que punto uno esta preparado para recibirlo, no se trata solamente de pedir milagros a una máquina de refrescos a lo loco y que el desespero nos lleve a declarar cualquier cantidad de locuras al universo y a Dios (recuerden que la palabra dicha tiene un peso inmenso, tal vez no entre nosotros como humanidad, pues ya a nadie le interesa el peso de la palabra, pero eso no supone que Dios lo vea igual y que cuando soltamos una palabra, positiva, negativa etc, esta no fluya energéticamente según su propia carga) Es importante a veces antes de pedir cualquier cosa preguntarse las implicaciones de tenerlo y de lograrlo, y si uno realmente esta en la capacidad de lidiar con ese asunto de manera responsable y tranquila. Hay una verdad innegable que aprendí de la metafísica cristiana y es que hay que pedir las cosas con pelos y señales. Un buen ejemplo que leí sobre una Señora que deseaba una cantidad de dinero para una fecha puntual y la Sra. tenía una fe inmensa en que lo conseguiría, el asunto fue que en su deseo por tener ese dinero, su vista fue tan tan lineal, que la manera en como lo consiguió o le llegó fue bastante fuerte. Unos días antes su hija murió en un accidente y el seguro de vida cubria la cantidad que ella necesitaba. Casi siempre perdemos el foco de las cosas que necesitamos, queremos y deseamos, no usamos bien las herramientas que tenemos y eso puede tener consecuencias tan devastadoras como el no tener ninguna herramienta. Bien dice el dicho "Cuidado con lo que deseas, porque se puede hacer realidad". Ese "cuidado" nos habla mucho de la memoria colectiva, hay que ser prudentes con los deseos.
El deseo de algo usualmente es simplemente un deseo, cuando no solo deseamos si no que QUEREMOS ahí el querer se convierte en una especie de carburador y de combustible, nos empezamos a mover con un nivel de convicción para lograr obtener lo que se quiere es esa pequeña diferencia en quedarse con lo que se tiene o cambiar a lo que se quiere.
Hay que asegurarse bien de qué es lo que se desea, quiere y lo que se necesita. Inclínate siempre en buscar lo que necesitas(aunque no sea lo que quieres). Lo primero que hay que resolver en esta vida, son las necesidades, esa es la base de todo, una vez que esto se comprende se empieza a vivir un proceso de desprendimiento y de prioridades totalmente distinto al que este sistema nos tiene anclado, estamos en un mundo donde primero se obtiene lo que se quiere y se desea a cuestas incluso de lo que se necesita.
Inspirado en Mateo 6:
"31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? 32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. 33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.34 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal."
EPIFANIA 2:
"Todos queremos lo bueno, pero ¿qué hacemos para lograrlo?¿Somos una pluma en el viento del destino?¿o somos un águila que va a donde se enfoca?"
EPIFANIA 3:
"Me perdonan quienes han vivido la mayor parte de su vida de manera correcta, pero he observado y experimentado que no hay quien aprecie el bien y la misericordia de Dios más que quien ha saboreado el mal como victima y como ejecutor, Dios se revela en la desgracia más profunda, en el dolor más agudo. He comprendido que no hay mejor manera de entender al mundo y ser comprensivo y compasivo que habiendo vivido las dos caras de la misma moneda, es ahí en ese punto donde uno comienza a entender a Dios, cuando se ha comprendido lo bueno y lo malo, cuando uno ha conocido lo mejor y lo peor de si mismo, lo ha aceptado, lo ha confrontado y lo ha digerido."
EPIFANIA 4:
"La virtud no consiste en no cometer errores, pecados, etc, si no en CÓMO lidiar con ellos para que no te atrapen ni manipulen ni opaquen las verdaderas virtudes y dones, consiste en humildad para con uno y para con los demás"
Iv Molina.
Leer para conocer, conocer para entender, entender para razonar, razonar para concluir, concluir para ver, ver para creer y creer para dejar saber... Entre lo sacro y lo mundano andamos caminando pequeñas piezas de un engranaje perfecto, soñando con un cielo clavados en este suelo porque es más sencillo esperar que levantar vuelo, es más sencillo reclamar que simplemente actuar, es hora de hacer lo que tanto añoramos (algunos) "EL BIEN", es hora de escuchar, de dar, de sembrar; y no sería mala idea empezar con un tentempié para el espíritu: "Lo que entra en la boca no contamina al hombre; si no lo que sale de la boca, esto contamina al hombre... lo que sale de la boca viene del corazón" Mat.15:10-18
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