"El alma del perezoso desea, y nada alcanza; mas el alma de los
diligentes sera prosperada" . Proverbios 13: 4. No hay nada que se haga
sobre esta tierra que sea bueno y de provecho que no requiera
diligencia, fijense que dice: DILIGENTES, no dice: el alma de aquellos
que trabajan como burros. La diligencia supone esfuerzo pero también
inteligencia en el uso de los recursos para la mayor efectividad, los
extremos son malos. Ser diligente supone ser también consecuentes, desde
nuestra salud, pasando por nuestros oficios y familias. Haga un plan de
todo aquello que desea y sigalo. Sea ordenado y esforzado. Nada viene
por arte de magia. La mediocridad esta llena de buenas intenciones y cero ejecucuiones.
Feliz inicio de semana mi gente bella.
Bendiciones.
Love iv.
Leer para conocer, conocer para entender, entender para razonar, razonar para concluir, concluir para ver, ver para creer y creer para dejar saber... Entre lo sacro y lo mundano andamos caminando pequeñas piezas de un engranaje perfecto, soñando con un cielo clavados en este suelo porque es más sencillo esperar que levantar vuelo, es más sencillo reclamar que simplemente actuar, es hora de hacer lo que tanto añoramos (algunos) "EL BIEN", es hora de escuchar, de dar, de sembrar; y no sería mala idea empezar con un tentempié para el espíritu: "Lo que entra en la boca no contamina al hombre; si no lo que sale de la boca, esto contamina al hombre... lo que sale de la boca viene del corazón" Mat.15:10-18
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