Leer para conocer, conocer para entender, entender para razonar, razonar para concluir, concluir para ver, ver para creer y creer para dejar saber... Entre lo sacro y lo mundano andamos caminando pequeñas piezas de un engranaje perfecto, soñando con un cielo clavados en este suelo porque es más sencillo esperar que levantar vuelo, es más sencillo reclamar que simplemente actuar, es hora de hacer lo que tanto añoramos (algunos) "EL BIEN", es hora de escuchar, de dar, de sembrar; y no sería mala idea empezar con un tentempié para el espíritu: "Lo que entra en la boca no contamina al hombre; si no lo que sale de la boca, esto contamina al hombre... lo que sale de la boca viene del corazón" Mat.15:10-18

lunes, 19 de noviembre de 2012

Lo difícil de no cometer errores.

El camino de la integridad no es perfecto, en consecuencia debemos ser insistentes si tropezamos y cometemos errores, si flaqueamos. Desprenderse del nocivo ego  y de la monstruosa vanidad que muchas veces se disfraza de falsa autoestima no es tarea fácil, al igual que los demás carecemos de perfección. Cuando señalamos y nos ensañamos contra algo o alguien es muy factible que ante esa necesidad de distraernos con las fallas del otro estemos tapando inconscientemente el gran abismo o falla personal que proyectamos en el otro. Cierro con esta frase.  “No nos hagamos vanaglosiosos, irritandonos unos a otros [...]“ Gálatas 5:26 “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará [...]No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.“ Gálatas 6: 7,9-10. Hacer el bien o lo correcto no es lo más fácil, si así fuera, no tendría ni mérito ni fuera necesario. Feliz inicio de semana. Love. Iv.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Dejen el atore

A veces o casi siempre, dejamos que el día a día nos distraiga de manera consumidora y voraz de las cosas que realmente importan. Nos volvemos esclavos de los problemas cotidianos,  nos consumimos en ellos abandonando poco a poco nuestro yo interior y nulificando nuestra relación con Dios, con lo divino. Entretenidos entre tantos conflictos y en cómo resolverlos por nuestras propias fuerzas, olvidamos nuestro espíritu, lo dejamos pasando hambre y debilitándose sin entender que, dándole a él lo que necesita y buscando eso que decía el zorro del principito “lo esencial es invisible a los ojos“ podremos equilibrarnos y levantarnos en fe para poder progresar con energía y entonces resolver de manera más serena y efectiva la cotidianidad. La confianza ha de darnos paz, decía Bolívar, pongamos nuestra fe en Dios, busquemos la paz para actuar desde la paz, pues no hay mejor escudo que la serenidad. Así como hay que ganarse el pan del cuerpo con trabajo y esfuerzo (no afán y esclavitud) Así mismo hay que ganarse el alimento para el espíritu. Cito palabras de mi Señor Jesús. ”Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? [...]¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos [...] Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? [...] vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas...Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán...“ Mateo 6:25-34

Feliz inicio de semana gente bella.
Bendiciones y mucha buena vibra
Love Iv