Leer para conocer, conocer para entender, entender para razonar, razonar para concluir, concluir para ver, ver para creer y creer para dejar saber... Entre lo sacro y lo mundano andamos caminando pequeñas piezas de un engranaje perfecto, soñando con un cielo clavados en este suelo porque es más sencillo esperar que levantar vuelo, es más sencillo reclamar que simplemente actuar, es hora de hacer lo que tanto añoramos (algunos) "EL BIEN", es hora de escuchar, de dar, de sembrar; y no sería mala idea empezar con un tentempié para el espíritu: "Lo que entra en la boca no contamina al hombre; si no lo que sale de la boca, esto contamina al hombre... lo que sale de la boca viene del corazón" Mat.15:10-18

lunes, 18 de febrero de 2013

Convicción de vuelo

Esperanza que enciende mi fe
y como luciernaga alumbra con destellos
la noche turbulenta

Serenas la ansiedad contagiosa
de los alrededores sofocantes;
simple y sencilla esperanza que anima mi alma y alivias mi espíritu.

Esperanza divina con ojos de padre
y alas de ángel, redime mi espíritu
abatido y refuerzas mis huesos,
me haces levantarme más fuerte que antes.

Padre eterno, que tu esperanza nunca me falte, que la misericordia no me abandone
que mis ojos brillen con la sonrisa de los otros y lloren con su llanto, que no me pierda yo en la soberbia de lo cotidiano

Como un ave en su primer vuelo es la esperanza , que cuando se supera a sí misma se vuelve confiada y segura,
convicción de vuelo, convicción de fe.

Nada soy sin tu diestra que me sustenta en amor, fe y esperanza
y ante ésta mi visión se agudiza, mi ánimo se estabiliza en las tormentas oscuras
que a veces nos procura la vida.

Esperanza que enciende mi fe y que siempre me susurra invisible y sensible que todo estará más que bien.

“Porque en esperanza somos salvos; mas la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿á qué esperarlo? Pero si lo que no vemos esperamos, por paciencia esperamos. Y asimismo también el Espíritu ayuda nuestra flaqueza: porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el mismo Espíritu pide por nosotros con gemidos indecibles [...] Y sabemos que a los que a Dios aman, todas las cosas les ayudan a bien, es a saber, a los que conforme al propósito son llamados.“ Romanos 8:24-26,28
 
Feliz inicio de semana mi gente bella.
 Dios los bendiga y Dios delante de nosotros.
Iv 

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