Leer para conocer, conocer para entender, entender para razonar, razonar para concluir, concluir para ver, ver para creer y creer para dejar saber... Entre lo sacro y lo mundano andamos caminando pequeñas piezas de un engranaje perfecto, soñando con un cielo clavados en este suelo porque es más sencillo esperar que levantar vuelo, es más sencillo reclamar que simplemente actuar, es hora de hacer lo que tanto añoramos (algunos) "EL BIEN", es hora de escuchar, de dar, de sembrar; y no sería mala idea empezar con un tentempié para el espíritu: "Lo que entra en la boca no contamina al hombre; si no lo que sale de la boca, esto contamina al hombre... lo que sale de la boca viene del corazón" Mat.15:10-18

lunes, 30 de julio de 2012

Sobre la venganza

"No pagues a nadie mal por mal, procura lo bueno delante de todos... No se venguen entre ustedes mismos, si no que dejen lugar a Dios, pues de él es la venganza, así dice el Señor. Así que si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer, si tuviera sed, dale de beber, pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás en su cabeza". Romanos 12:17-21. 

Existen 2 tipos de justicia, la del hombre y la divina. Con esas palabras no se está exhortando a no cumplir con las leyes y normas, si no simplemente a practicarlas de tal manera que sean coherentes con la justicia de Dios. Cuando se habla de acumular ascuas en el  texto de la parte superior, se habla de acumular angustias, pesares. A Dios no se le pasa nada por alto, ni de lo uno, ni de lo otro, ni de lo visto ni de lo oculto, ni de lo bueno que usted hace o hace el otro, ni de lo malo, pero a nosotros, si se nos pasan muchas cosas, por eso es que no debemos tomarnos la critica y el juicio como una atribución o un derecho, es una responsabilidad dura y tremenda que pasa factura, cuidado con eso. Decía Bolívar que todos los hombres vemos, pero poco conocemos. Usualmente nos dejamos llevar por lo que vemos de las situaciones y las personas con absoluto desconocimiento o peor aun, teniendo conocimiento de la persona o situación señalamos y juzgamos. Tengan cuidado de lo que dicen, a quien se lo dicen y como lo dicen. Como dice un escritor muy famoso: Sea bueno, lo demás, déjeselo al cielo. Feliz inicio de semana y, dediquese a mejorar como individuo, no critique al que anda en su lucha, al que obra mal, al que obra bien, al que quiere ayudar, al que no ayuda, libere primero sus batallas, y si va a aportar algo, hágalo positivamente, no juzgue, corrija, enseñe, edifique. Nadie está inmune al defecto ni al error, ni usted, ni yo, ni nadie. 

Bendiciones.
Blessing.
Love. Iv.

martes, 24 de julio de 2012

La irresistible tentación de ser uno más del montón

Parece ser un virus la necesidad de copiar las conductas menos positivas de nuestro entorno, abandonar nuestra integridad y el respeto por las normas, leyes y las personas solo porque la mayoría lo hace. Cada vez parecen ser menos los del equipo que practican y hacen un mejor país o sociedad. Siempre es más fácil comerse la luz porque no viene carro o porque el de atrás esta endemoniado tocando corneta, cruzar la calle donde no corresponde entre otras cosas mucho más graves y de peso que estas. También tomar actitudes de anarquía sólo porque el de al lado hace lo que le da la gana, es una manera común de reaccionar. ¿y nuestra integridad, nuestro sentido de los valores, nuestro valor humano?¿no es nuestro deber entonces ser fuertes y mantener nuestra postura y enseñar con nuestro ejemplo? Pareciera que nos da pena o fastidio HACER una mejor sociedad y comunidad. Ahí hay una clave sobre lo que están viendo las futuras generaciones. Se les enseña una cosa con el verbo y otra con el ejemplo. Integridad no es más que hacer lo que se piensa y dice, ser lo mismo cuando se está sólo que acompañado. Si usted es de los que cree en un mejor país, un mejor mundo y esta luchando, ánimo que va bien aunque el entorno le diga lo contrario. Si usted hace lo que debe de hacer no se cuestione porque el montón este haciendo lo contrario. La paga a la justicia es justicia. No salte la talanquera, que la idea es traer más soldados a este lado del terreno. No se rebaje a la miseria del enemigo, es un menosprecio para usted como individuo y de alguna manera se une a la causa del otro.

"Me volví y vi debajo del sol, que ni es de ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes, ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor, sino que tiempo y ocasión acontencen a todos". Eclesiastés 9:11.

Feliz inicio de semana mi gente bella y ánimo que Dios necesita gente dispuesta.

Love Iv.

lunes, 16 de julio de 2012

La amargura acorta la vida… o si no al menos la empeora

 “Se llenó de amargura mi alma y en mi corazón sentía punzadas, tan torpe era yo, que no entendía; Era como una bestia delante de ti.”  Salmos 73:21,22. “Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sean benignos unos con otros, misericordiosos, perdonando unos a otros, como Dios también los perdonó a vosotros en Cristo.” Efesios 4:31,32.

La amargura es nieta de la soberbia, producto del egoísmo y la altivez, socava profundamente el corazón y el entendimiento, también es altamente contagiosa. Al estar amargados no solamente dañamos nuestra alma, si no que afectamos nuestro cuerpo y la proyectamos a nuestro entorno. Esta comprobado científicamente que las personas amargadas son más propensas a sufrir cáncer y otras enfermedades puesto que se bajan  las defensas en comparación a las personas que DECIDEN sonreír y ser felices a pesar de las circunstancias y dificultades. Es naturaleza humana la soberbia y las emociones o condiciones antes mencionadas, no se trata de escudarse en: “YO SOY ASI Y SE LA CALAN”.  Se trata de decidir ser mejores personas cada día para nosotros mismos y para nuestro entorno, no hay que ser  tan miserables de espíritu y cortos de mentes como para encerrarnos en semejante actitud retrograda. La felicidad, el buen ánimo, las sonrisas, el buen humor, son gratis aunque no son de fácil acceso. Hay que decidir tomar una buena  actitud, sin embargo, por la misma soberbia de no querer admitir que debemos cambiar nosotros  nos quedamos estancados mientras se nos pudre y seca no solo el alma y el espíritu si no que eventualmente nuestro cuerpo también empieza a manifestar síntomas. Todos queremos y deseamos un mejor país, una mejor comunidad, un mejor planeta, pero si como individuos estamos igual o peor que nuestro exterior entonces: ¿Qué estamos aportando para que la realidad cambie? ¿Cuesta mucho estar alegre?¿Somos tan pobres de espíritu que ni eso podemos dar, un poco de alegría y luz, una simple sonrisa? Al final, todas esas cosas no vienen en un cheque de quincena, son cosas que se adquieren con disposición y practica, con actitud, y sí ¿por qué no? con mucho amor hacia nosotros mismos. Lo que damos y reflejamos al prójimo es un reflejo de nuestras carencias y abundancias. No espere que el gobierno, el vecino, su papá, su mamá cambien y hagan lo que Usted podría estar haciendo en esos minutos que malgasta señalando y amargándose porque nada es como Usted quiere. Muévase positivamente por la vida y verá como su entorno empieza a cambiar. Sea pionero y visionario, no sea uno más del montón, sea feliz y sonría, aporte soluciones y sea en si mismo parte de ella. Su mundo, mente, cuerpo, alma y espíritu serán lo que Usted decida hacer con ellos.  
  
Feliz inicio de semana mi gente bella.
Bendiciones para Ustedes, ateos, católicos, protestantes, budistas, etc.
No discrimine a la hora de ser bondadoso, los caminos de Dios son misteriosos. 
Y si no cree en Dios, no lo use como excusa para no hacer lo correcto. 

Love.
Iv.

lunes, 9 de julio de 2012

Reflexión de la semana: "Humildad"

"Y he visto que la sabiduría sobrepasa a la necedad, como la luz a las tinieblas.
El sabio tiene sus ojos en su cabeza, mas el necio anda en tinieblas; pero también entendí yo que un mismo suceso acontecerá al uno como al otro.
Como tú no sabes cuál es el camino del viento, o cómo crecen los huesos en el vientre de la mujer encinta, así ignoras la obra de Dios, el cual hace todas las cosas" Eclesiastés 2:13,14. 10:5.

La humildad es una característica común de los grandes hombres y mujeres de la historia. Cuando hablo de "grandes" me refiero a los que han marcado positivamente la historia y vida de muchos. Creo firmemente que la humildad es la cualidad más difícil de conquistar pues no es exactamente de las que abunda en la naturaleza humana. Entiendase humildad como una actitud mansa y noble, no como carencia de dinero o alguna otra cosa. En los versículos de arrriba Salomón nos habla de la sabiduría y de como, tanto al necio como al sabio le corresponde vivir una y otra cosa, no puedo estar más de acuerdo con él. Muchas veces alcanzamos el entendimiento y la luz a través de el constante errar y la necedad pero luego estando en esa luz, la soberbia se asoma seduciendonos con su necedad de volvernos unos "sabelotodo" nuevamente. Más abajo comenta que uno desconoce cuál es el camino del viento. Este verso final me causa una gran sensación pues es cierto. Para mi, Dios, la justicia y la verdad son como el mar. Les pregunto a Ustedes:
- ¿Conocen el mar? Seguramente me dirán que sí.
- ¿Saben cómo es el mar? Seguramente me dirán que sí.

Entonces les volveré a preguntar:
- ¿Estan seguros?, ¿han nadado en cada rincón del mar?, ¿saben sus profundidades?, ¿conocen lo que esconde?.

Sólo conocemos del mar lo que hemos visto, solo una parte, no por eso lo sabemos todo de el, mucho menos comprendemos todo de el. Seamos humildes para entender, que no importa que tanto sepamos de algo, que tan expertos seamos en alguna cosa, que tan maduros o inteligentes. El mundo es mucho más extenso que nuestra pequeña mente, que ese pequeño background e imagen que tenemos del mar entre otras cosas. Sean humildes a la hora de hablar, de opinar, de decir opiniones, no ofendan, no sean groseros, pues no saben si el día de mañana serán Ustedes los señalados y cuestionados y rara vez los soberbios se ganan la buena voluntad del prójimo.

Feliz Inicio de semana mi gente bella.
Bendiones y mucha buena vibra.

Love.
Iv.

lunes, 2 de julio de 2012

Reflexión de la semana: La bendición de una ocupación.

​"Dulce es el sueño del trabajador, coma mucho o coma poco, pero al rico no lo deja dormir la abundancia. Hay un mal doloroso que he visto debajo del sol: las riquezas guardadas por su dueño para su mal; las cuales se pierden en malas ocupaciones, y a los hijos que engendraron, nada les queda en la mano. Como salió del vientre de su madre, desnudo, así vuelve, yéndose tal como vino; y nada tiene de su trabajo para llevar en su mano" eclesiastés 5: 12-15.

Tener riquezas y provisiones no es malo, el problema reside cuando nuestro principal interés y nuestro amor esta enfocado en eso estrictamente, cuando acumulamos cosas innecesarias y perdemos la sensibilidad en cuanto a nuestro entorno, cuando perdemos la salud y la paz de nuestra mente por lo material, por el dinero por acumular cosas. Incluso sacrificamos relaciones familiares, amigos, matrimonios por eso, acarreando una soledad profunda. Las riquezas son como el agua, si se dejan fluir y se comparten reservando lo necesario siempre tendremos agua fresca, pero sí la estancamos, con el tiempo se contamina al punto que ya no se puede consumir. Lo mejor que nos puede pasar es tener una ocupación que nos sustente correctamente, nos de tranquilidad y salud, no lo contrario. Llegamos desnudos y sin nada a este mundo, cuando nos vayamos, todo lo material acumulado aquí, igual no nos servirá. Aprovechen lo que tienen, sea mucho o sea poco, compartan. Disfruten de su trabajo así no les agrade, pero agradezcan que por el, pueden comer.

Amén.
Feliz inicio de semana.
Bendiciones para todos.
Gracias por su apoyo.
Love.
Iv.