Todos somos importantes en la medida que asumimos nuestros dones y
responsabilidades de manera productiva y positiva para nuestro
mejoramiento personal y para por supuesto, impactar positivamente en
nuestro ambiente, nadie es menos que nadie por su oficio, profesión o
función. Lo que determina nuestro valor es la excelencia y calidad con
la cual nos dediquemos a los que nos corresponde, nuestra actitud ante
nuestras ocupaciones y responsabilidades. Les dejo este texto para
empezar la semana. “Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de
ellos en el cuerpo, como él quiso [...]Pero ahora son muchos los
miembros, pero el cuerpo es uno solo. Ni el ojo puede decir a la mano:
No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de
vosotros. Antes bien los miembros del cuerpo que parecen más débiles,
son los más necesarios; y a aquellos del cuerpo que nos parecen menos
dignos, a éstos vestimos más dignamente; y los que en nosotros son menos
decorosos, se tratan con más decoro. Porque los que en nosotros son más
decorosos, no tienen necesidad; pero Dios ordenó el cuerpo, dando más
abundante honor al que le faltaba, para que no haya desavenencia en el
cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros.
De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con
él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan.“ 1
corintios 12:18-26
Partiendo del RECONOCIMIENTO del otro con respeto, ese es el camino para
la UNIDAD, en la unidad, hay fuerza y también debe haber en ella,
misericordia y comprensión.
Feliz inicio de semana mi gente bella.
Love,
Iv.
Bendición y abundancia de buen corazón para todos.
Leer para conocer, conocer para entender, entender para razonar, razonar para concluir, concluir para ver, ver para creer y creer para dejar saber... Entre lo sacro y lo mundano andamos caminando pequeñas piezas de un engranaje perfecto, soñando con un cielo clavados en este suelo porque es más sencillo esperar que levantar vuelo, es más sencillo reclamar que simplemente actuar, es hora de hacer lo que tanto añoramos (algunos) "EL BIEN", es hora de escuchar, de dar, de sembrar; y no sería mala idea empezar con un tentempié para el espíritu: "Lo que entra en la boca no contamina al hombre; si no lo que sale de la boca, esto contamina al hombre... lo que sale de la boca viene del corazón" Mat.15:10-18
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